viernes, 14 de febrero de 2014

Mi Venezuela !!!!

Amor en acción !!!!

Una historia que nos enseña a trabajar unidos por la felicidad de todos

En cierta ocasión, un reportero le preguntó a un agricultor si podía divulgar el secreto de su maíz, el cual ganaba el concurso al mejor producto año tras año. El agricultor confesó que se debía a que compartía su semilla con los vecinos. 
- "¿Por qué comparte su mejor semilla de maíz con sus vecinos, si usted también entra al mismo concurso año tras año?" preguntó el reportero. 
- "Verá usted, señor," dijo el agricultor, el viento lleva el polen del maíz maduro, de un sombrío a otro. Si mis vecinos cultivaran un maíz de calidad inferior, la polinización cruzada degradaría constantemente la calidad del mío. Si voy a sembrar buen maíz, debo ayudar a que mi vecino también lo haga". 
Quienes decidan vivir bien, deben ayudar a que los demás vivan bien, porque el valor de una vida se mide por las vidas que toca. Y quienes optan por ser felices, deben ayudar a que otros encuentren la felicidad, porque el bienestar de cada uno se halla unido al bienestar de todos.

"La diferencia nos hizo amigos".

Una vez, a cinco pintores, se les propuso un gran proyecto: trabajar en común para una gran exposición pictórica que tendría lugar con motivo del Año Nuevo. 
Dicho y hecho. Los profesionales de la pintura se pusieron manos a la obra. 
Lo cierto es que, el evento, levantó gran expectación en la localidad elegida. Todos los habitantes de aquella población hablaban de lo distintos que eran los pintores y que, precisamente por ello, la ocasión habría de ser aprovechada por ellos y por otros tantos hombres y mujeres de la zona. 
Pero, un buen día, a punto de abrise la exposición los pintores comenzaron a discutir sobre los colores que usaban unos y otros, sobre los temas elegidos, sobre el marco que adornaba el cuadro de cada uno. En definitiva...cayeron en una gran discusión a cuenta de "las diferencias" en su pintura. 
El conflicto trascendió a la calle. Y toda la ilusión y el entusiasmo que habían puesto los moradores de aquel pueblo se fueron desvaneciendo. ¡Cómo es posible que sean incapaces de ponerse de acuerdo!. 
Exclamaban. 
Por la tarde, cuando estaban a punto de recoger los bártulos, y marcharse los pintores cada uno a su casa de repente, un niño, se coló por una ventana y dijo: "¡uy..que cuadros tan diferentes y tan bonitos todos....no había visto nunca una cosa igual". 
Los profesionales de la pintura se miraron sonrojados, unos a otros, y abrazándose y riéndose de sí mismos dijeron: "es verdad...es mucho más lo que esperan de nosotros, y lo que descubren en nuestras diferencias que lo que nosotros discutimos de ellas". Y dicen, que le exposición llevó este título: "La diferencia nos hizo amigos".



Mi Venezuela hermosa ............Papa Dios que se cumpla tu voluntad!!!



En honor al día de la amistad y los buenos amigos, agradecida, bendecida y honrada con los que la vida me ha regalado y por todos los maravillosos que están por llegar. Gracias! Gracias! Gracias!

Una historia que habla sobre la verdadera amistad.

Había una vez un gusano y un escarabajo que eran amigos, pasaban charlando horas y horas. 

El escarabajo estaba consciente de que su amigo era muy limitado en movilidad, tenía una visibilidad muy restringida y era muy tranquilo comparado con los de su especie. 
El gusano estaba muy consciente de que su amigo venía de otro ambiente, comía cosas que le parecían desagradables y era muy acelerado para su estándar de vida, tenía una imagen grotesca y hablaba con mucha rapidez. 
Un día, la compañera del escarabajo le cuestionó la amistad hacia el gusano. 
¿Cómo era posible que caminara tanto para ir al encuentro del gusano? 
A lo que él respondió que el gusano estaba limitado en sus movimientos. 
¿Por qué seguía siendo amigo de un insecto que no le regresaba los saludos efusivos que el escarabajo hacía desde lejos? 
Esto era entendido por él, ya que sabía de su limitada visión, muchas veces ni siquiera sabía que alguien lo saludaba y cuando se daba cuenta, no distinguía si se trataba de él para contestar el saludo, sin embargo calló para no discutir. 
Fueron muchas las respuestas que en el escarabajo buscaron para cuestionar la amistad con el gusano, que al final, éste decidió poner a prueba la amistad alejándose un tiempo para esperar que el gusano lo buscara. 
Pasó el tiempo y la noticia llegó: 
El gusano estaba muriendo, pues su organismo lo traicionaba por tanto esfuerzo, cada día emprendía el camino para llegar hasta su amigo y la noche lo obligaba a retornar hasta su lugar de origen. 
El escarabajo decidió ir a ver sin preguntar a su compañera qué opinaba. 
En el camino varios insectos le contaron las peripecias del gusano por saber qué le había pasado a su amigo. Llegó el escarabajo hasta el árbol en que yacía el gusano esperando pasar a mejor vida. 
Al verlo acercarse, con las últimas fuerzas que la vida te da, le dijo cuánto le alegraba que se encontrara bien. Sonrió por última vez y se despidió de su amigo sabiendo que nada malo le había pasado. 
El escarabajo avergonzado de sí mismo, por haber confiado su amistad en otros oídos que no eran los suyos, había perdido muchas horas de regocijo que las pláticas con su amigo le proporcionaban. 
Al final entendió que el gusano, siendo tan diferente, tan limitado y tan distinto de lo que él era, era su amigo, a quien respetaba y quería no tanto por la especie a la que pertenecía sino porque le ofreció su amistad. 
El escarabajo aprendió varias lecciones ese día. 

La amistad está en ti y no el los demás, si la cultivas en tu propio ser, encontrarás el gozo del amigo.




Un historia sobre el verdadero significado de la amistad

Un día cuando era estudiante de secundaria, vi a un compañero de mi clase caminando de regreso a su casa. Se llamaba Carlos. Iba cargando todos sus libros y pensé: "¿Por qué se estará llevando a su casa todos los libros el viernes?. Yo ya tenía planes para todo el fin de semana: fiestas y un partido de fútbol con mis amigos el sábado por la tarde, así que me encogí de hombros y seguí mi camino. 
Mientras caminaba, vi a un montón de chicos corriendo hacia él. Cuando lo alcanzaron le tiraron todos sus libros y le hicieron una zancadilla que lo tiro al suelo. Vi que sus gafas volaron y cayeron al suelo como a tres metros de él. Miré hacia arriba y pude ver una tremenda tristeza en sus ojos. Mi corazón se estremeció, así que corrí hacia él mientras gateaba buscando sus gafas. Vi lagrimas en sus ojos. 
Le acerqué a sus manos sus gafas y le dije, "esos chicos son unos descarados, no deberían hacer esto". Me miró y me dijo: " gracias!". 
Había una gran sonrisa en su cara; una de esas sonrisas que mostraban verdadera gratitud. Lo ayudé con sus libros. Vivía cerca de mi casa. 
Le pregunté por qué no lo había visto antes y me contó que se acababa de cambiar de una escuela privada. 
Yo nunca había conocido a alguien que fuera a una escuela privada. Caminamos hasta casa. Lo ayudé con sus libros; parecía un buen chico. Le pregunté si quería jugar al fútbol el sábado conmigo y mis amigos, y aceptó. Estuvimos juntos todo el fin de semana. Mientras mas conocía a Carlos, mejor nos caía, tanto a mí como a mis amigos. Llegó el lunes por la mañana y ahí estaba Carlos con aquella enorme pila de libros de nuevo. Me paré y le dije: "Hola, vas a sacar buenos músculos si cargas todos esos libros todos los días". Se río y me dio la mitad para que le ayudara. 
Durante los siguientes cuatro años nos convertimos en los mejores amigos. Cuando ya estábamos por terminar la secundaria, Carlos decidió ir a la Universidad de Georgetown y yo a la de Duke. Sabía que siempre seríamos amigos, que la distancia no sería un problema. El estudiaría medicina y yo administración, con una beca de fútbol. Llegó el gran día de la graduación. El preparó el discurso. Yo estaba feliz de no ser el que tenía que hablar. Carlos se veía realmente bien. 
Era uno de esas personas que se había encontrado a sí mismo durante la secundaria, había mejorado en todos los aspectos, se veía bien con sus gafas. Tenía más citas con chicas que yo y todas lo adoraban. ¡Caramba algunas veces hasta me sentía celoso... 
Hoy era uno de esos días. Pude ver que él estaba nervioso por el discurso, así que le di una palmadita en la espalda y le dije: -"Vas a estar genial, amigo". Me miró con una de esas miradas (realmente de agradecimiento) y me sonrió: -"Gracias", me dijo. Limpió su garganta y comenzó su discurso: "La Graduación es un buen momento para dar gracias a todos aquéllos que nos han ayudado a través de estos años dificiles como tus padres, tus maestros, tus hermanos, quizá algún entrenador... pero principalmente a tus amigos. Yo estoy aquí para decirles que ser amigo de alguien es el mejor regalo que podemos dar y recibir y, a este propósito, les voy a contar una historia". 
Yo miraba a mi amigo incrédulo cuando comenzó a contar la historia del primer día que nos conocimos. Aquel fin de semana él tenía planeado suicidarse. 
Habló de cómo limpió su armario y por qué llevaba todos sus libros con él: para que su madre no tuviera que ir después a recogerlos a la escuela. 
Me miraba fijamente y me sonreía. "Afortunadamente fui salvado. Mi amigo me salvó de hacer algo irremediable". Yo escuchaba con asombro como este apuesto popular chico contaba a todos ese momento de debilidad. 
Sus padres también me miraban y me sonreían con esa misma sonrisa de gratitud. En ese momento me di cuenta de lo profundo de sus palabras: - "Nunca subestimes el poder de tus acciones: con un pequeño gesto, puedes cambiar la vida de otra persona, para bien o para mal. Dios nos pone a cada uno frente a la vida de otros para impactarlos de alguna manera". 
Los amigos son una joya muy rara. Ellos hacen que uno sonría lo animan a que se tenga éxito en lo que se desea. Ellos saben escucharte, comparten sus palabras de aprecio y siempre quieren abrir su corazón hacia nosotros



"Si tienes el coraje para cambiar, yo seré el viento en tu espalda"...........Ramtha



Pido apoyo de luz divina y oración por mi país.....muchas gracias a todos. que Dios bendiga el bien de este país. Amén!

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