jueves, 23 de enero de 2014

Día 7 de Prosperidad y Bendiciones

Amor en Acción!!!!

Día 7 Bendiciones

Te amo Gracias por las Bendiciones y Prosperidad que llega a mi vida Hoy.
Saludos de mi corazón al tuyo... 

A principios de los años 1990s, Kate trabajó durante algún tiempo en un centro de adicciones.
Siendo ella el enlace entre los pacientes y el equipo de trabajo, era la primera en conocer a un paciente nuevo después de completar el proceso inicial de admisión. Generalmente los pacientes llegaban en estados emocionales muy alterados con ella, ya que realmente no habían tenido tiempo para aclimatarse a este nuevo lugar.
Kate aceptó ese trabajo porque sentía que realmente podía ser útil y quería hacer una “diferencia” en el mundo. Sin embargo, después de unos cuantos días de haber aceptado el puesto, se dio cuenta de la cantidad masiva de energía negativa con la que se iba a topar día a día y que esto tendría un profundo efecto en ella si no hacía algo para detenerlo. Entonces decidió bendecir tanto a los nuevos pacientes como a su espacio de oficina, sobre todo la silla en la que se sentarían los pacientes al entrar a su oficina.
Para hacer esto sin ser interrumpida, comenzó a llegar a su oficina un minutos más temprano y se encerraba en ella. Ahí, ella enviaba una bendición a cada paciente que estuviera viviendo en el centro de adicciones y a aquellos que llegarían ese día. Colocándose físicamente en la silla donde se sentarían los nuevos pacientes, se imaginaba la silla llena de luz. Primero visualizando a cada paciente sentado en la silla e inmediatamente después sintiendo que el paciente se sentía seguro, lleno de amor y paz, enviaba ella esta luz de tranquilidad a todo el cuarto, bendiciéndolo como un lugar de sanación y respeto, un santuario para todo aquel que entrara ahí.
Al principio no notó ningún cambio, pero después de dos semanas de bendecir el espacio, comenzó a notar que los pacientes visiblemente se relajaban inmediatamente después de entrar en su oficina, y frecuentemente, al estar cerrando la entrevista, los escuchaba decir cosas como, "¿Ya me tengo que ir?” “Qué linda está su oficina" o "Esta silla está muy cómoda, no quisiera irme".
Sin embargo, se dio cuenta de que las bendiciones realmente estaban funcionando un mes después de que inició con el proceso diario de bendecir, cuando llevaron a un joven muy enojado a su oficina. Después de sentarse menos de un milisegundo brincó de la silla como si le quemara y se negó a sentarse de nuevo durante varios minutos, diciendo que la silla lo había hecho sentirse “muy raro”.
Sin embargo, ya que se calmó un poco, dudoso se sentó en la orilla de la silla y en uno o dos segundos se calmó y se sentó completamente en la silla y su enojo se disolvió. Cuando terminó la reunión inicial, él tampoco quería abandonar el confort y lo agradable de la bendita silla.
En ese momento, Kate no tenía idea de lo que realmente estaba sucediendo “detrás de las cámaras” de su bendición. Fue después cuando ella aprendió que una bendición nos cambia porque incrementa nuestra frecuencia vibratoria y la de todo lo que está a nuestro alrededor. De esta manera, una bendición no solo mejora la vida de la persona o criatura viviente, también incrementa la funcionalidad de cualquier lugar u objeto, como vemos que sucedió con la experiencia de Kate al bendecir su espacio de oficina y la silla de sus pacientes. Este cambio de vibración creado por el proceso de bendecir gentilmente nos eleva a nosotros y a los que están a nuestro alrededor por encima de las restricciones de nuestras propias creencias limitantes y abre la puerta a potencias infinitas contenidas dentro de todos. A través de nuestras bendiciones, la desesperanza se reemplaza con esperanza, la debilidad con fuerza renovada y la obscuridad con luz.

El Ejercicio del Día de hoy: 

Elije un objeto o un espacio que quieras bendecir, cierra tus ojos e imagina que se establece una conexión entre el objeto o espacio y tú. Puede ser que visualices un cordón dorado conectándote o que quizá veas un campo de luz a tu alrededor el cual se expande hacia el objeto o espacio que elegiste para bendecir. Usa tu imaginación o la técnica que mejor te funcione y/o te parezca apropiada en ese momento. Tan solo necesitas sentir un tipo de conexión entre tú y el objeto que bendices.

Ahora imagina que esta luz o energía cubre, transforma, sana e impregna el espacio u objeto con amor y luz y sanación. No te tomará mucho tiempo hacer esta bendición, no más de unos cuantos segundos, cuando mucho, y sabrás que has completado el proceso de bendecir cuando sientas que tu energía o tu atención comienza a menguar. A medida que esto suceda, imagina que la luz que enviaste regresa a ti, llenando tu corazón y siendo absorbida por tu cuerpo físico. Ahora, solo da las gracias porque el espacio u objeto han sido bendecidos, inhala profundamente y entonces regresa a tu actividad normal. Al estar nuevamente consciente del sitio en el que te encuentres, seguramente te sentirás más refrescado y energizado, o te sentirás más tranquilo, más en paz, o más centrado que como estabas antes de la bendición. Esto es porque las bendiciones nos ponen en armonía inmediata con nuestro mundo. Así, estamos conscientes de que es imposible bendecir sin que recibamos la bendición nosotros también.
Para tener óptimos resultados, y especialmente si este espacio u objeto es algo especial para ti, quizá quieras practicar este ejercicio de bendición de manera diaria cuando menos mientras dure este reto. Así como Kate comenzó a notar resultados obvios en tan solo dos semanas de haber comenzado a bendecir, es muy posible que tú también notes cambios agradables e inesperados por estas bendiciones. Kate considera que este es uno de los mayores beneficios que recibe el que da una bendición.

La afirmación del día de hoy: "Al bendecir el mundo a mi alrededor, soy bendecido yo también".

La frase del día: "¡La forma más sencilla de ‘bendecir’ algo es simplemente dándole gracias a Dios por ello!" -- Autor Desconocido

Nos "vemos" mañana y hasta entonces recuerda, SIEMPRE ES MEJOR BENDECIR. ¡Y todo ESTÁ BIEN! Bendiciones,
Lauren Kate




Dia 7 Prosperidad

Bienvenidos . 

¿Estás Listo Para Recibir? 

Todos hemos escuchado que es mejor dar que recibir. Es una de esas gotas de sabiduría tradicional que se nos otorga casi desde que nacemos. 

Desafortunadamente, esta gota de sabiduría le da mala fama al acto de recibir. A decir verdad, el recibir es una parte vital del proceso de dar, y a menos de que aceptes recibir, pronto encontrarás que es imposible dar a los demás. Así es que por hoy, nos enfocaremos en prepararnos para recibir.
El día de ayer, la Tarea fue crear un Plan de Negocio para la Prosperidad, poner por escrito los deseos que quieres obtener dentro de los siguientes cinco años.
Ahora que tienes tus deseos por escrito lo siguiente que debes preguntarte es "¿Estoy listo para recibir estas cosas que deseo?"
Puede ser que te estés preguntando, "¿Está loca Kate? No hubiera yo escrito algo que quería si no estaba listo para recibirlo." Y a primera vista, eso es probablemente cierto. A medida que escribías tus objetivos y deseos, estabas pensando en lo bien que se sentiría obtenerlos. Cuando menos espero que lo hayas pensado, porque esa alegría que sientes cuando piensas en recibir algo que deseas en tu vida es parte del proceso de manifestación y esos sentimientos deben ser nutridos lo más frecuente posible.
Pero más adentro, en ese lugar dentro de ti que se ha acostumbrado a las cosas como están ahora, puede ser que sientas diferente. Verás, hay una parte en nosotros – a veces nos referimos a ella como el subconsciente – que cree que es responsable de mantenernos a salvo. Para esta parte, cualquier cosa desconocida o no familiar es una zona de peligro.
Es por esto que nuestro subconsciente cree que nuestras actuales circunstancias, sin importar lo incómodas que sean, son preferibles a aventurarnos a lo desconocido. Así es que cada vez que tratamos de crearnos una mejor vida, suena la alarma y el subconsciente puede tratar de sabotear nuestros esfuerzos. Sin embargo, todo lo que tienes que hacer para evitar que esto suceda, es revisar tus sentimientos internos y confrontar cualquier temor que surja durante el proceso.
Digamos por ejemplo que uno de tus objetivos a cinco años es que seas multimillonario. Esto puede ser un paso muy grande desde tu situación actual y desde tu zona de confort no tan cómoda. Si es así, la alarma comenzará a sonar en el momento en el que escribas esa meta. "¡Oh, cielos!" dirá tu subconsciente, "está hablando en serio. Se está comprometiendo por escrito. Debo de hacer algo rápido antes de que se ahogue."
Acto seguido, comenzarás a recordar la forma desagradable en la que tu papá se expresaba acerca de su jefe, hablándote de la espantosa persona que era; tan egoísta, tan ambicioso, tan poco amable.
También recordarás los cientos de veces que te dijo tu papá, "Hagas lo que hagas, nunca vayas a ser como este hombre. Tiene millones y millones de dólares y no suelta un solo centavo a menos de que lo obliguen."

Aunque el recuerdo siempre ha estado ahí, quizá nunca te hayas dado cuenta de que realmente adoptaste las palabras de tu papá como una creencia irrefutable. Así es que ahora que estás pensando en convertirte en multimillonario, tu subconsciente comienza a aventar banderillas rojas por todas partes, porque cree que estás realmente pensando en hacer lo impensable, un pecado imperdonable. ¡Estás tratando de ir en contra de una creencia tuya! Y tu subconsciente, tratando de salvarte, comenzará a construir muros de resistencia por todas partes.
Por eso la auto-consciencia es tan importante, y el camino más sencillo hacia la auto-consciencia es por medio del cuestionamiento. Porque una vez que comiences a cuestionarte y comiences a escuchar las respuestas que llegarán en forma de recuerdos, presentimientos y quizá hasta en forma de sueños, entonces estarás al tanto de las resistencias que puedes tener para obtener tus deseos. Una vez que reconozcas una creencia vieja o una barrera, puedes cambiarla o borrarla, pero primero debes de saber que está ahí. Por eso la acción de hoy es preguntar.

La Acción del Día: 

1. Pregúntate si verdaderamente estás listo para recibir lo que deseas que escribiste el día de ayer. Mantente alerta a las respuestas que puedan surgir. Mañana discutiremos como resolverás esas respuestas.

2. Lee de nuevo tu Plan de Negocio para la Prosperidad.

3. Coloca tu cuota de dinero del día de hoy en tu contenedor y lee la afirmación que está en el contenedor tres veces.

4. Bendice a la persona o personas en tu lista de bendiciones. Imagínalos felices con sus vidas así como tú lo estás en la vida que acabas de crear en tu
Plan de Negocio para la Prosperidad.

Nota: Cualquiera puede leer un libro acerca de cómo crear una mente próspera. La clave no está solamente leerlo, la clave está en hacerlo. Ninguno de los planes de acción que se te han dado tomarán mucho tiempo para completarse. Sin embargo, cada uno es un paso vital a lo largo del camino hacia la prosperidad. Si decidieras brincarte alguno, en vez de avanzar en este camino, corres el peligro de quedarte estancado en el mismo lugar.

El Pensamiento del Día: 

"En este instante, en todo el mundo, toda la humanidad estamos inhalando oxígeno y exhalando bióxido de carbono. También lo está haciendo el resto del Reino Animal. Y ahora, en este mismo instante, en todo el mundo, los miles de millones de organismos del reino de las plantas están haciendo exactamente lo contrario — respiran bióxido de carbono y exhalan oxígeno. Lo que ellos dan, nosotros recibimos y lo que nosotros damos, ellos reciben.

"Así es que, cada cosa que alguien da puede suceder sólo porque alguien la recibe."
—Bob Burg y John David Mann, de Dar para Recibir

La Afirmación del Día: 
"Estoy listo para recibir lo que mi corazón desea."





Gracias! Gracias! Gracias!  Elizabeth Orozco y su equipo, Dios bendiga el bien de este blog y a todos los involucrados....Namaste!!!

META CUMPLIDA

1 comentario: